lunes, 22 de diciembre de 2014

La niña de paciencia ilimitada se cansó, hasta el punto de no importarse ni ella misma. No le importó si él iba o venía, no le importó que esos ojos que consideraba suyos comieran con la mirada a otras; estaba harta de depender siempre de su mirada.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Carmesí

Mis labios me delataban, aunque mi tendencia a morderlos cada vez que deseaba tenerlo cerca tras cada conversación también hizo su parte. Solía decir que levemente escareados sabían mejor, ambos sabíamos que por el significado que había tras ello. De hecho, no puedo evitar dejar de mordérmelos al ritmo del teclado retumbando entre las paredes de esta mi habitación. 
Estaba cansada de esa inseguridad siempre. La vencí.
Supe hacer del carmesí su tono favorito.  

lunes, 8 de diciembre de 2014

Decidme

Esa *** manía que tiene de provocar el caos.
Pero de esto ya os he escrito demasiado, o por lo menos pensado.
Ahora la pregunta -que para nada retórica- es:
¿Cómo hago para sacarte de mi vida, dejar de darte tanta importancia
y que a la vez sigas aquí de la manera que a ambos nos gusta?

Demasiado ilusa, YO.


viernes, 17 de octubre de 2014

Querido Otoño

Odio la pielecilla del pollo frito.
No soporto tampoco el desorden, no.
Las personas que hablan tan bajo que hacen 
que me sienta tonta al tener que repetirme tanto 
con esos ¿qué?... No os entiendo ¿vale?, no me pongais caras tampoco.
Yo que sé, esa cara de gilipollas que pones a veces. Rectifico, eso no está en esta lista.
O cuando te da por mandar a por tabaco a tu humor que tanto me hace estallar a carcajadas.

Pero lo que no llevo muy bien -con diferencia- son esas épocas en las que parece que pierdo el brillo. En las que río porque mi forma de ser lo tiene clasificado en el apartado de vida cotidiana; nadie parece notarlo. Triste.

<<Querido Otoño:
   
     ¿Qué haces conmigo?>>
   




viernes, 12 de septiembre de 2014

La parte preferida de su cuerpo

Tras su mirada cautivadora y notando como una fuerza externa le influenciara, ella se acercaba cada vez más, no le importaba que los demás miraran. Entre decenas y decenas de gente, entre conocidos y no tan conocidos, gente con ganas de bailar, gente esperando ese momento tanto como un año.
En eso si que coincidían, ella llevaba esperando también demasiados meses ese momento, idealizando la situación consciente de que era su peor arma; su subconsciente de testigo. 
Inspira -Mmm... si, debe ser dura la vida de un yonki- se decía a si misma sintiendo su mano recorrer su cintura. La mira sorprendido, -¿y tu camiseta?- pregunta. Se permite responderle con la mirada más pícara mientras él le da media vuelta para estudiar aquella extraña blusa sin apenas espalda y porqué no, observar, medio palmo más abajo, la parte preferida de su cuerpo.

sábado, 16 de agosto de 2014

Y qué más da, si ni yo lo sé

Hoy estoy bloqueada, sin fuerzas para contarle al mundo como me siento.
Tampoco yo lo sé exactamente.
Días necesarios,
dicen.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Dosis de positivismo

Si algo deberíamos aprender es que a veces arriesgarse da su fruto, y que las cosas también llegan cuando las esperas. Cambian las tornas y por una vez hasta las nubes que aportan al día ese tono melancólico te sonríen; sí, a ti. Y si algo he aprendido es que no sirve de nada pensar en el mañana si no exprimes al máximo cada día.
Raramente positiva, yo.