viernes, 17 de octubre de 2014

Querido Otoño

Odio la pielecilla del pollo frito.
No soporto tampoco el desorden, no.
Las personas que hablan tan bajo que hacen 
que me sienta tonta al tener que repetirme tanto 
con esos ¿qué?... No os entiendo ¿vale?, no me pongais caras tampoco.
Yo que sé, esa cara de gilipollas que pones a veces. Rectifico, eso no está en esta lista.
O cuando te da por mandar a por tabaco a tu humor que tanto me hace estallar a carcajadas.

Pero lo que no llevo muy bien -con diferencia- son esas épocas en las que parece que pierdo el brillo. En las que río porque mi forma de ser lo tiene clasificado en el apartado de vida cotidiana; nadie parece notarlo. Triste.

<<Querido Otoño:
   
     ¿Qué haces conmigo?>>
   




No hay comentarios:

Publicar un comentario