miércoles, 17 de diciembre de 2014

Carmesí

Mis labios me delataban, aunque mi tendencia a morderlos cada vez que deseaba tenerlo cerca tras cada conversación también hizo su parte. Solía decir que levemente escareados sabían mejor, ambos sabíamos que por el significado que había tras ello. De hecho, no puedo evitar dejar de mordérmelos al ritmo del teclado retumbando entre las paredes de esta mi habitación. 
Estaba cansada de esa inseguridad siempre. La vencí.
Supe hacer del carmesí su tono favorito.  

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