Me ha llevado tanto tiempo entender tu conducta que ahora, después de ese pésimo mensaje en mi barra de notificaciones, soy por primera vez capaz de afirmar que lo único que eres es GILIPOLLAS.
Creo que acabo de desarrollar una nueva teoría, la de que aquello que parezca demasiado enrevesado en un tío es que lo estás planteando desde la perspectiva equivocada, estás pensado con cerebro de mujer; tan complejo, tan ordenado . ¿Es que se puede pensar en función del sexo? - preguntaréis - Realmente no lo creo, pero tu frase cada jueves me sigue viniendo al dedo
- "Mmm.. carne fácil"-.
Eres tan triste... que hasta me llegas a dar pena. Mendigando por una tipa que no sabe ni sacarte una sonrisa para tu selfie, aunque solo sea para dar en la boca a todas tus "lapsus" en instagram. Tú dices que sois capaces de solucionar vuestros problemas; yo pienso que lo vuestro no son soluciones sino parches de mentiras, como tampoco son problemas sino cuernos, más mentiras todavía.
¿Estaré madurando?¿O solo aclarando mi cabeza, sabiendo en definitiva qué es lo que coños quiero? Madre mía te quiero tan lejos de mi vida... ¿Cuantos meses han pasado? Tampoco creo que te acuerdes de eso. No tengo ganas ni de montarte el pollo de mi vida, ni de gritar, ni de tan siquiera pensar en la frase que te haga replantearte todo este tiempo. Solo quiero no verte; tampoco quiero guardar tu número, el quinqui que me robó el móvil tuvo el detalle de llevárselo también. Au revoir!
Mientras tanto y para siempre, m e d a s i g u a l.
No hay comentarios:
Publicar un comentario