domingo, 17 de enero de 2016

Advertencias

Me gustaría poder haber advertido a esa niña inocente de infancia perfecta lo que se avecinaba.

Ahora se dedica a escribir, abrir su alma para encontrarse.
No ha tenido una vida fácil, y no me refiero a lo material, que también.
Una vida llena de ausencias, de lágrimas que brotan sin tener que buscar motivos.
De miedo por los de su alrededor, de sí misma; "Si le llegase a pasar algo..." - se repetía -

De mirada triste, cansada.
Claro que muy pocos se dan cuenta, en su cara siempre una sonrisa.
Es aquí cuando empieza a ser consciente de la superficialidad de la gente que le rodea.

¿Pero qué puede hacer ella? Si en su tunel no aparece la luz. Si no encuentra indicios de nada de lo que siempre deseó ser, si la lucha y la constancia parece no tener resultados para ella.
Sigue esperando ese rayito sol, a pesar de ser consciente de que la vida no le debe nada.

Mi morena de ojos aceituna... No te rindas nunca. Siempre te has infravalorado, nunca has sabido reconocer que eres de acero. Quizás tampoco nadie te lo ha dicho, guardas demasiado ahí dentro. 


Llora, grita, pero nunca le des el gusto al mundo de hacerte frágil. 

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